jueves, 3 de noviembre de 2011

Vamos de excursión / Let's go for a picnic


Some pics from my profile


Instagram es como la píldora del orgullo para el fotógrafo aficionado, y hasta para el que no sabe que lo es. Te da ese momentito de placer instantáneo y único, casi como una droga, pero que no te roba nada excepto tiempo. A cambio te da. Puedes exprimir tus fotos hasta que suden un algo especial y compartirla con el mundo en cuestión de segundos. Click click y click. El primero para tomar la foto, el segundo para elegir entre varios filtros y el último para lanzarla y poder sumarse a los más de 150 millones de imágenes que almacena la plataforma. Fácil, rápido y sin florituras, ésas las pones tú.

Más de 150 millones entre rincones, sonrisas, tazas de desayuno, muñecos, atardeceres (un clásico básico), trocitos de vidas que van dejando sus 12 millones de usuarios como migas de pan. Pan para el que sabe viajar con la mente, alimento para el que es capaz de sentir la playa, una vista de Tokio (y ojito con la elegancia de los japoneses), una flor, un gato o las paranoias dáctilares (sí sí, eso) de una joven tailandesa en cualquier momento del día.

Entre todos estos retazos de realidad está la tuya. Madrileña, poco exótica claro, pero siempre tuya... Una más compartiendo píxeles, comentarios, luces y sombras con el resto. Y likes, muchos <3. Y así, con cuatro movimientos básicos, el universo instagram convierte este collage cuadriculado en una especie de mundo paralelo en el que los instagramers aparecen y desaparecen, se hablan y se retan. No importa quién eres, sólo qué ves y cómo, y claro, que tu móvil sea un iPhone. Afortunadamente en breve los usuarios del androide tendrán su propia versión, ampliando así las fronteras de esta aplicación que, cuando menos, enseña a mirar al que nunca supo ver. Y eso creo que ya es mucho y muy bueno.



Instagram is like the pill of pride for the amateur photographer, even for those who don’t know that they are one of them. It gives you a little moment of instant and unique pleasure, almost like a drug, but without stealing you anything, except time. In return, Instagram gives you. You can squeeze your pic until they sweat something special and share it in some seconds. Click click and click. First for shoot your photo, second is for choose from several filters, and last for throwing the  pic into more than 150 millions images that stores the platform. Easy, fast and no frills; so you put them.


More than 150 millions counting places, smiles, breakfast cups, toys, of course sunsets (a classic basic), pieces of lives that those 12 million users are leaving like bread crumbs. Bread for who knows how to travel with the mind, food for the one that can feel a remote beach, even in a little screen, a view of Tokyo (watch carefully japanese smartness), a flower, a cat or a finger paranoia (or whatever you call this) of a young Thai girl, in any time of day.


Among all these fragments of reality is yours. Madrid, very less exotic, you know... , but always yours... One more sharing pixels, comments, lights and shadows with the rest. And likes, many <3. And so, with four basic movements, the Instagram universe makes from this collage grid a kind of parallel world in which instagramers appear and disappear, speak and challenge each other. No matter who you are, only what you see and how, and of course, that your mobile is an iPhone. Fortunately Android users will have their own version shortly, thus expanding the boundaries of this application that, at least, taught to look at whom has never seen. And that, I think, it's very, very good.

sábado, 29 de enero de 2011

Atardeceres/Sunsets

Guincho, Lisboa 2006

Hoy hablábamos sobre las fotos de atardeceres como de algo que no tiene ningún mérito, y es cierto. Todo el mundo las hace, y siempre salen bien. En realidad son como las fotos de los pies, que todos tenemos una, están ahí y tarde o temprano, más bien temprano... ¡zas! caes en la trampa. Y yo soy reincidente sin remedio, porque desde hace años cada atardecer echo mano de lo que tenga en ese momento y me llevo ese día conmigo. Las hago con la idea de no dejar escapar algo que ya se ha ido. En realidad ésta es la esencia de cada foto.

Today we talked about photos of sunsets as something with no value, and it is true. Everybody makes them, and always come out well. It's like the photos of our feet, we all have one, they are there and sooner or later... you fall into the trap. And I'm a hopeless recidivist, because for years every evening I reach whatever I have and I took that day with me. I do it with the idea of not miss something that's already gone. Actually this is the essence of every pic.


Sierra del Rincón, Madrid, 2005

 Cartagena de Indias, 2004

Cuatro amigos, Oahu, Hawaii, 2006

Milos, Grecia, 2008

domingo, 28 de noviembre de 2010

Hope/Esperanza

Grecia, Rodas, 2008


Es curioso... después de leer el periódico, me he acordado de esta foto... El mensaje es bastante claro, y no deja lugar a dudas, después de saber cómo está el mundo e intuyendo desde hace mucho el porqué, sólo nos queda una cosa: esperanza y, sobre todo, alejarse de periódicos y televisiones. Cada vez que rompo esta regla me arrepiento.

It's strange… after reading the newspaper, I was reminded of this picture ... The message is quite clear, and leaves no doubt, after knowing the state of the world, and suspecting the reason of this, we have only one choice: hope and, above all, stay away from newspapers and television. Every time I break this rule, I regret.

viernes, 15 de octubre de 2010

Guy Bourdin: A message for you


Cartel de una expo de Bourdin en Seúl

Las imágenes de este fotógrafo francés nacido en 1928 contienen rasgos propios de la imaginería más fashion de hoy. Colores brillantes que parecen sacados de las quimeras de LaChapelle, desnudos femeninos que se codean con la elegancia de Newton y un descaro sexual que podría estar firmado por el propio Terry Richardson. Pues bien, en realidad es así y también al revés, es así y de hecho es mucho más, porque fue Bourdin quien influyó en el trabajo de estos grandes fotógrafos, y quien ayudó con su objetivo a ver la moda y, de paso, la mujer, de una forma irreverente y liberada.

Bourdin dejó el pincel para descubrir con su cámara la frivolidad y la genialidad que, a partes desiguales, contiene este mundo; y lo hizo con el descaro de quien se sabe trasmisor de un mensaje. Los años setenta y sus fotógrafos se vieron impactados por esta manera de pintar a la mujer en campañas y portadas, con imágenes que saltan del sexo puro y lleno de contenido vital a un conceptualismo surrealista muy daliniano. Por primera vez las fotos de Bourdin se han expuesto en España, en la sala Canal de Isabel II hasta el 9 de enero de 2011, año en que se cumple el vigésimo aniversario del fallecimiento del artista.  

La sala Canal de Isabel II está en la calle Santa Engracia, 125. La expo está abierta de martes a sábados de 11 a 14 y de 17 a 20:30; domingos y festivos, de 11 a 14. 


The images from this French photographer (1928-1991) contain the typical features of the modern fashion imagery. Bright colors that seem taken from the fantasies of LaChapelle, female nudes that rub Newton’s elegance and sexual nerve that could be signed by Terry Richardson himself. Well, actually is like this, and vice versa, indeed is so much more, because it was Bourdin who influenced the work of these great photographers, and who created with his lens an irreverent  and liberated view of fashion and women.



Bourdin left the brush to find with his camera the frivolity and the genius that contains the world of fashion in unequal parts, and did so with the impudence of those who know themselves as the transmitter of a message. The seventies and its photographers were impacted by this way of looking at women in campaigns and covers, with images that jump from pure sex and full of vital content to a very surreal Dalí conceptualism. For the first time Bourdin’s work have been exhibited in Spain and can be viewed in the Canal de Isabel II showroom until 9 January 2011, when is the 20th anniversary of the artist's death.


miércoles, 13 de octubre de 2010

Animal (II)

Atenas, 2008

Dijo Victor Hugo que "Dios hizo al gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar a un tigre". Y tenía mucha razón, son los únicos animales domésticos indomables. Da igual si no salen de casa, eso significa que están muy bien dentro. No importa si viven en la calle, porque seguro que encontrarán quién les acaricie. También los hay que prefieren las dos cosas. Ellos eligen, así de sencillo.

Victor Hugo said that "God made the cat to give man the pleasure of petting a tiger." And he was quite right, because they are the only untameable pets. No matter if they don't leave home, that means they're very well inside. No matter if they live in the street, because surely find who cherish them. There are also those cats who prefer both sides of life. They choose, simple as that.

lunes, 11 de octubre de 2010

Animal (I)


Dora, 2010


Las primeras fotos de una serie que estará dedicada a los animales, a todos, incluidos nosotros, el género humano. ¿Por qué no?

The first shoots of a serie that will be dedicated to animals, everyone, including us, the human race. Why not?


jueves, 7 de octubre de 2010

Nada es imposible/ Nothing is Impossible

Atenas, 2008

Esta imagen es mía, pero de quien quiero hablar es de Yann Gross. Hoy he conocido el trabajo de este fotógrafo nacido en Suiza y que ha dedicado su trabajo a acercarse a eso que nace en las sociedades lejos de iniciativas gubernamentales o de cualquier otro poder y que se suele llamar subcultura. Un término que ha perdido casi todo el significado, y que diferencia a un skater de verdad de cualquier otro que comienza a hacer este tipo de actividad por moda. La subcultura, o el underground, nace del grupo, de esa organización de personas que se unen para defender unos ideales y una identidad, para crear su propio sueño y hacer algo grande. Es una cuestión de actitud.

Yann Gross ha dejado impresa una historia verdadera de superación que tiene lugar en un pueblecito de Kampala (Uganda). Su libro KitinTale cuenta cómo niños y jóvenes han construido con sus manos el primer Skate Park del Este de África. Sobre el patín, se olvidan los graves problemas y se transmiten valores como el respeto y la solidaridad, y por un momento todo va sobre ruedas. Nada es imposible.

Mira el video realizado Gross. Es un regalo.

Más info en: www.yanngross.com
A través de http://500photographers.blogspot.com/

This image is mine, but I want to talk about Yann Gross. Today I met the work of this Swiss photographer who has dedicated his work to approach something that is born in society, far away from government initiatives or any other power and is often known as subculture. A term that has lost its meaning, and is the difference between a real skater and any others that start doing this type of activity for fashion. Subculture, or underground, born from the group, the organization of people coming together to protect their ideals and identity, to create their own dream and make something bigger. It's a matter of attitude.


Yann Gross has left printed a true story of overcoming that takes place in a village in Kampala (Uganda). His book KitinTale tells how children and young people have built with their hands the first Skate Park in East Africa. On the skateboard, they forget the serious problems and transmitted values of respect and solidarity, and for a moment everything goes smoothly, on heels. Nothing is impossible.